¿Dónde estás Kusturica?

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Posted June 12, 2012 by Miss K. in Blog K
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Fue imposible dar con él, inmerso en una gira por Europa con The No Smoking Orchestra, donde el cineasta yugoslavo toca el bajo desde 1986 (Emir Kusturica & The No Smoking Orchestra según Wikipedia)

Una lástima. En mi último intento por tenerlo enfrente y hacerle tantas y tantas preguntas, se me ocurrió que, claro, si venía a Salamanca (17 junio en el FÀCYL festival), lógico pasara por un aeropuerto internacional, Madrid sin ir más lejos: no, el gran cineasta viaja en avión privado y cualquier helipuerto le basta para aterrizar con su espíritu y su banda, pongamos el de Valladolid. Me había quedado sin conocerle (no cejaré en el intento), pero no quiero que os perdáis este testimonio escrito por uno de los mejores directores de cine europeo, publicado por Penísula. Es su memoria sentimental, política y cinematográfica, y en su título se pregunta: “¿Dónde estoy en esta historia?”

Ficha técnica de: ¿Dónde estoy en esta historia? (Atalaya)

Es una entrega escrita que no desmerece, a decir de sus editores, la inconmensurable lucidez de sus películas; fragmentos provocadores, irónicos y melancólicos que recorren su vida, como decimos, hoy en gira. Una gira por la Historia, su memoria, vivencias, películas, amores, familia, fracasos y éxitos, Cannes (dos veces ganador de la Palma de Oro), Berlín, Yugoslavia, Serbia y la música. Ofrecemos unos extractos que no podrás desdeñar, porque son geniales:

SOBRE EL AMOR:
«Los mejores diálogos y la mejor escenografía no bastan para hacer una gran película. Esta idea me consoló. Sin duda también el amor se construye en las pausas místicas entre las palabras, entre los sueños. El sentimiento aflora en todas las acciones que emprende el hombre, aunque jamás descubre el misterio ni encuentra la respuesta a la pregunta: “¿Cuál es el ingrediente más energético para la relación amorosa?”. Porque cuando los misterios se desvanecen, cuando el amor se esfuma, las personas se separan y solo piensan en cosas tangibles y a menudo feas.

A pesar de mis nobles ideas sobre el amor, seguía sin abrir la boca. ¿Iba a tomarme por un idiota? Por un instante pensé en decirle que estaba saliendo con una chica, pero ¿para qué mentir? Aunque había oído decir que a las mujeres les gustan los mentirosos. Acabábamos de conocernos. Sinceramente, no debía de ser fácil para Maja ser tan guapa, de esa belleza soberana que te coloca entre los vencedores, como lo era Cassius Clay hasta su combate contra Frazier. La sublime belleza de las mujeres es la única prerrogativa que el hombre puede y debe envidiarles. Es indiscutible. La belleza femenina es el punto de encuentro entre la especie humana y la eternidad […]

Cuando se trata de amor, hay un signo que no falla: el viento, al pasar entre las tejas de los míseros tejados, te trae una voz que dice «te quiero». Y es verdad que ella nos ama si lo oímos, aunque no nos lo haya dicho. Porque el amor nada tiene de real. Es como una cifra que contuviera en sí todas las demás cifras. Y como las cifras no existen realmente, la cifra enamorada tampoco existe. Sin embargo, ahí está. Creo que entre nosotros todo sucedió aquella noche silenciosa, en el bar del hotel, y que todo lo que siguió después estaba ya contenido en aquella primera noche. Como en el caso de Miso y Senka, que se habían cruzado tantas veces durante décadas. Todo aquel tiempo que habían consumido iba a convertirse en nuestro amor».

EL OLVIDO:
«El hombre tiende a olvidar, y con el paso del tiempo el olvido se ha convertido en un arte fundamental de la especie humana. Si el olvido, ese gran señor, no atenuara los pensamientos apasionados, los convirtiera en razonables y los ordenara, nuestro cerebro sería un simple contenedor. Sin el olvido, ¿podríamos dirigir la mirada al futuro? ¿Qué pasaría si sintiéramos que de nuestra alma no deja de manar sufrimiento, si el olvido no cubriera los duros momentos de nuestra vida como las nubes ocultan el sol? Sería imposible sobrevivir (…)

Cuando yo era un chaval, los adolescentes de Nueva York, Londres y París hacían cola para comprar los nuevos discos de los Beatles, Springsteen y Dylan. Hoy en día los jóvenes hacen cola para comprarse un iPhone 4. También en este caso el olvido es de gran ayuda. Metemos a Dylan bajo la alfombra del olvido y nos resulta más fácil vivir en un mundo en el que los objetos, convertidos en centro de atracción, han suplantado a nuestros héroes favoritos, que cantaban al amor y a la libertad y luchaban contra la injusticia. También es el olvido el que nos empuja a aceptar los principios básicos de una cultura científica que enterrará nuestra cultura ancestral en los sótanos de los museos. Por supuesto, los que patentaron los iPhones no diseñaron su juguetito en función de la tendencia humana alolvido, pero esta tendencia les ha ayudado. Y en las salas de espera en las que impera este olvido siempre habrá un espacio vacío al que relegar a los héroes barridos por el tiempo.

Soy de los que consideran que el olvido es un factor de supervivencia, pero me niego a ceder a la tendencia actual al olvido. En la actualidad la multitud está sometida al régimen de las gallinas en batería, cuya memoria se detiene en el último bocado. Incluso se ha utilizado el olvido para elaborar la teoría del fin de la Historia, que conquistó el mundo en la década de 1990. Los tamborileros del capitalismo liberal nos han invitado a que dejemos de lado todo apego a nuestra cultura y nuestra identidad y a que nos dejemos arrastrar por el torbellino de la revolución tecnológica, que supuestamente canaliza el curso de nuestro destino y convierte el mercado en el regulador de nuestros procesos vitales. Esta arrogante pretensión despertó en mí el deseo de sanear mis cuentas con la memoria, pero también de saldarlas con el olvido».

Emir Kusturica

EMIR KUSTURICA es director de cine y músico serbio. Nacido en Sarajevo (1954), en la antigua República Socialista Federal de Yugoslavia (hoy, Bosnia Herzegovina), sus películas, aclamadas en todo el mundo, han merecido innumerables galardones. Entre su filmografíay premios destacan ¿Te acuerdas de Dolly Bell?, León de Oro en el Festival de cine de Venecia (1981), Papá está en viaje de negocios, Palma de Oro Festival de cine de Cannes, (1985), Tiempo de gitanos, Premio al mejor director en el Festival de Cine de Cannes (1989), Sueños de Arizona, Oso de Plata Festival de cine de Berlín, (1993), Underground, Palma de Oro Festival de Cine de Cannes (1995), Gato negro, gato blanco, León de Plata en la Mostra de Venecia (1999), Drvengrad (Pueblo de madera), Premio Europeo de Arquitectura Phillipe Rotthier (2005) y el César, 2005, a la Mejor película de la Unión Europea porLa vida es un milagro. En 2008 realizó el documental Maradona by Kusturica. En su faceta de músico, con la The No Smoking Orchesta, grabó su primer DVD, Life is a Miracle in Buenos Aires, en 2005.

www.elmundo.es/elmundo/2012/04/03/barcelona/1333465090.html

 


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