La política de Amador, el que sí ama
Se reedita una de las obras fundamentales del filósofo Fernando Savater
“Política para Amador”, a la que siguieron “Ética para Amador” y “Las preguntas de la vida”. Han transcurrido 20 años desde que el filósofo vasco se dirigiera en este volumen a los más jóvenes, en concreto a su hijo, Amador, 16 años entonces, preguntándose preocupado por qué eran indiferentes a una de las constantes vitales de la humanidad, que es su forma de ser social, su interés por la res publica o los asuntos comunes de la sociedad. Bien, dicen en la editorial que la ocasión para resucitar las palabras de uno de nuestros más eminente y mediáticos filósofos es la actual desconfianza hacia la cosa pública no sólo entre los jóvenes sino en cualquier estamento/franja de edad social. Me pregunto si el libro de Savater servirá para que recuperemos el interés en lo común o para que le demos el espaldarazo definitivo: sería una buena sentada, una huelga más efectiva que las japonesas: que nadie acuda a las urnas, porque cuando todos suspendemos el problema no está en nosotros sino en el modelo. ¿Habrá llegado el momento para cuestionarse la eficiencia real de esa clase acomodada, crediticia y sin crédito en que han devenido los políticos cualquiera que sea su bandera? Yo supongo que sí, que el momento ya está aquí. Ojalá la reedición de Savater sirviera para darle la vuelta al estado de las cosas cual tortilla de patata: no a las políticas vagas y taciturnas, sí a la técnica y la profesionalización.
Bibliografía en Kindle de Fernando Savater
Curioso es que el libro de Savater no esté editado en ebook, porque nada más pinchar la web, el manuscrito asalta en formato gratis sin necesidad de descargarlo. Tal vez esto haya sido iniciativa del filósofo para difundir su saber. Pero cabe sospechar otros motivos: la editorial Ariel, propietaria de los derechos, publica a renglón seguido otros libros guía, como es el manual de Literatura del “joven” José Ángel Mañas, a 14,68 euros. Empiezo a creer que a la casa editora no le interesa el público online.




























